Marbella, ocio y glamour
Marbella es sinónimo de la explosión del ocio. Todas las vertientes del tiempo libre tienen en ella su máximo exponente, desde la multitud y variedad de oferta de ocio nocturno, hasta los spas y resort, los parques de ocio, el deporte, los centros comerciales y la moda, sin olvidar la cultura que puede visitarse en la zona y con la que embargarse de la tradición y la modernidad a partes iguales.
El glamour es una de las notas más características de Marbella. Puerto Banus fue inaugurado en mayo de 1970 y desde entonces el idilio con la jet set no ha dejado de palpitar. Desde que lo visitasen el príncipe de Montecarlo recién casado con Grace Kelly en aquel acto de inauguración al que acudieron multitud de personalidades y que amenizó el cantante Julio Iglesias, se ha configurado como una de las zonas más emblemáticas y significativas de la localidad.
Paseando por Puerto Banus, se puede encontrar no sólo el Paseo de la Fama, donde pueden verse las estrellas de Antonio Banderas o Julio Iglesias, sino también multitud de boutiques que abarcan desde la más pequeña hasta firmas tan exclusivas como Armani y Dolce & Gabana. Todas las últimas tendencias tienen un fiel reflejo en este pequeño rincón del mundo.
La beautiful people no desaprovecha la ocasión para dejarse ver por Marbella, por lo que es normal cruzarse con alguna celebridad en uno de los beach clubs que aúnan cocktails, glamour, fiesta, diversión, ocio y música. Pero no sólo se puede disfrutar de ellos, sino que la ciudad hierve por la noche, con una inmensa oferta de discotecas, pubs y establecimientos nocturnos; sobre todo en los meses de mejor tiempo, donde los deportivos recorren las calles y los puertos se llenan de yates millonarios. Algunas de las personalidades más destacadas a nivel mundial visitan con frecuencia la ciudad. Jeques árabes como el príncipe Salman Bin Abdulaziz Al-Saud o la familia Obama, que acudieron el pasado verano, son algunos ejemplos. Las fiestas de la burguesía son también conocidas, aunque muchos de ellos llevan su estancia en la ciudad con sigilo para no salir en la prensa.
Otro tipo de ocio que puede encontrarse en esta ciudad es el Casino de Marbella, situado frente a Puerto Banus, donde puede dejarse llevar por los sonidos y las luces y probar su suerte a la ruleta, el Black Jack o el póker caribeño. Está compuesto de una gran sala de máquinas y otra de juego, además de bares y un restaurante de renombre.
Cultura en Marbella
La cultura marbellí también ofrece multitud de opciones para aquellos interesados en ella: museos, galerías de arte, teatros y cines. Para aquellos interesados en la vertiente menos comercial y más experimental del cine, pueden visitar el Cine Club Buñuel. Quienes prefieran dedicarle un tiempo al arte, pueden acudir al Museo Ralli, donde pueden disfrutar de obras de artistas tan importantes como Dalí o Chagall, entre otros. Quienes adoren la naturaleza pueden disfrutar del Museo de Bonsai, donde contemplar esas pequeñas obras de arte. Y, además, también se encuentra en Marbella el Museo del Grabado Español Contemporáneo, el Teatro Ciudad de Marbella, el Black Box Teatro, de corte más experimental; y el Palacio de Ferias y Congresos, cuya programación continua satisface todo tipo de gustos.
Pero, además, Marbella ofrece en sus calles también obras hermosas que contemplar como El Pirulí, uno de los símbolos de la ciudad, realizado en bronce y rodeado de jardines o La Casa del Corregidor, con elementos góticos y renacentistas. Ésta se encuentra situada en el Casco Antiguo de Marbella, unas calles típicamente andaluzas para recorrer sin mirar el reloj, aventurándose por todos los rincones para descubrir estatuas, fuentes y plazas en sus recovecos, además de restaurantes, bares y pequeñas tiendas en las que esconderse del mundo.
Marbella celebra también la Semana Rusa de Marbella, donde multitud de entidades del país se vuelcan en recordar su cultura a aquellos que han elegido este rincón del Mediterráneo para vivir.
Deportes al aire libre
Por otro lado, los deportes al aire libre tienen en esta ciudad, donde brilla el sol más de 320 días al año y la media de temperatura anual es de 19ºC, su máximo exponente: desde gimnasios hasta cableski, pádel, submarinismo, tenis, golf, trekking o rutas 4×4. Una serie de actividades diferenciadoras, que no están al alcance de todos y que suponen una diversión y una descarga de adrenalina. Muchas de las playas ofrecen este tipo de servicios, además de los puertos deportivos de Puerto Banús, donde el lujo y la élite son la característica más principal, y el Puerto Deportivo de Marbella, cuya peculiaridad básica es ofrecer un amplio abanico para los deportes acuáticos.
Los centros comerciales son otra de las grandes opciones para un día de shopping que puede combinarse con entretenimiento, ya que la mayoría de ellos tiene una oferta doble en este sentido. Dejarse llevar y curiosear en las tiendas es un placer más en Marbella. El más conocido es el de La Cañada, donde además de tiendas, restaurantes de todo tipo y cines, hay un salón recreativo con bolera. A lo largo del paseo marítimo también se puede encontrar el Centro Comercial Plaza del Mar bajo el moderno diseño del edificio. En Puerto Banus están Marina Banus y Costa Marbella, junto al Complejo Cinematográfico Gran Marbella y el Hard Rock Café.
Playas
La aristocracia de toda Europa quiso hacer de Marbella su lugar de relax. Desde los años 50 las maravillosas playas, entonces vírgenes, eran cantos de sirena para toda la alta alcurnia, que hizo de este rincón del mundo un lugar marcado para siempre por la definición de turismo de lujo.
La costa es uno de los grandes atractivos de Marbella. Desde Guadalmina hasta Chapas (la línea que recorre todo el término municipal) hay 30 kilómetros de playas. Entre ellas las hay poco concurridas como la Playa de Linda Vista, en San Pedro de Alcantara. Las de Puerto Banus, Puente Romano, Las Chapas y Los Monteros son más bulliciosas e incluyen una oferta de restaurantes, chiringuitos, duchas, alquiler de motos acuáticas, kayac e hidropedales.
Las comunicaciones
Las comunicaciones principales de Marbella por tierra son la Autopista Costa del Sol E-7 y la Autopista del Mediterráneo A-7, junto a la carretera nacional 340, que la atraviesa de este a oeste. La estación de tren más cercana se encuentra en Fuengirola, a 27 kilómetros.
En cuanto al aeropuerto, el más cercano es el de Pablo Ruiz Picaso, de Málaga, a 45 kilómetros de distancia. El trayecto hasta el mismo puede realizarse en autobús, en taxi o con un coche de alquiler. Este aeropuerto ofrece conexiones para realizar una amplia oferta de vuelos internacionales.
Educación
Además de los 16 colegios públicos que se pueden encontrar en Marbella hay también una variada oferta de centros internacionales para niños y niñas de 3 a 18 años como el Aloha College, el Swan International Primary School o The English International College. Los tres tienen un plan de estudios británicos y ofrecen distintas actividades extraescolares complementarias entre las que se encuentran idiomas como francés, alemán, español y árabe.
Gastronomía
Los platos de Marbella, al igual que toda la zona del Mediterráneo, están condicionados por el pescado, ya que ha sido la forma de vida de muchas personas durante largo tiempo. Así, el plato marbellí más conocido es el “pescaíto frito”, aunque hay muchas variedades frescas que degustar en este rincón costero. Como en otras zonas de Andalucía, es muy popular el gazpacho y el ajoblanco, ambos platos de obligada degustación para cualquiera que desee conocer la gastronomía de Marbella. En lo que se refiere a repostería, son muy tradicionales las tortas de aceite, las rosquillas de vino blanco y los “borrachuelos”, que pueden rellenarse de cabello de ángel o de boniato.


